HISTORIA TAURINA DEL PERÚ
Por: Dikey Fernández Vásquez

H: La Monumental Plaza de Toros de Chacra Ríos

LA HISTORIA DE LA MONUMENTAL PLAZA DE TOROS DE CHACRA RIOS

Lima la capital del Virreinato del Perú, también conocida como la “Tres veces coronada ciudad de los Reyes” contaba desde 1766 con una plaza de toros firme, construida en los linderos del Río Rímac, en los terrenos de Acho, de ahí el nombre de esa Plaza de Toros de Lima.

Con la emancipación del Perú, la República empezó a crecer, especialmente la capital que dejó de lado el famoso “Damero de Pizarro”, para ampliar sus fronteras urbanísticas limeñas, por lo que se dividió en Lima Cercado y Lima Industrial. El auge por aquel entonces que tenían lasa corridas de toros iban en aumento, ya que la vieja Plaza de Toros de Lima “Plaza de Acho” fue remodelada en 1945 para ampliar su capacidad hasta 13,000 espectadores. Por ello un grupo de empresarios decidieron construir una plaza de toros moderna con capacidad para 20,000 espectadores a la que decidieron llamarla Monumental Plaza de Toros de Chacra Ríos, construida en los linderos de la Lima Industrial, en los terrenos de Chacra Ríos.

La corrida inaugural en la Monumental Plaza de Toros de Chacra Ríos se llevó a cabo el 14 de marzo de 1948, hicieron el paseíllo en la corrida naciente de una nueva plaza de toros limeña, la rejoneadora peruana Conchita Cintrón, los espadas de a pie Antonio Velásquez, Raúl Ochoa “Rovira” y Paquito Muñoz, ante un encierro de la ganadería chiclayana de “La Viña” que no dio buen juego.

Esta feria inaugural fue corta, y aquí transcribimos la crónica de Manuel Solari Swayne “Zeñó Manué”, critico taurino de la página taurina del diario “El Comercio”, quien escribió lo siguiente:

“… Conchita, partiendo plaza, jinete inmensa sobre primoroso jaco, citando con el rejoncillo, encelando al bruto, quebrando suavemente su cabalgadura, danzando airosamente sobre las cuatro patas del potro magistralmente domado, se nos queda como una escultura viva, como una amazona de portento, como una torera ya consagrada en la historia, como una pálida y delicada flor erguida sobre el cálido tiesto del ruedo.

… Rovira nos ha dado una lección de vergüenza profesional y de valor, el porqué de sus triunfos en España. Y por esas dos calidades suyas logró que el público limeño se le entregara íntegramente   con la alegría de saberle formado desde sus inicios en nuestro coso de Acho…. ¿hasta donde llegará el peruano cuando se aquiete y asiente, cuando adquiera mayor lentitud y alcance su depuración? Deseo aplaudir sin reservas y con admiración la labor de Raúl Ochoa con el estoque. “El caballero de la espada”… le ha llamado Don Yo, la manera como Rovira ejecuta el volapié merece elogios.

 … Agustín Parra que en Lima no ha demostrado poseer la vergüenza torera que un coleta de su cartel está obligado a lucir siempre, me deja un estupendo sabor en cuanto a su clase de muletero y una triste impresión de su conducta en el primer tercio… penetra en la sensibilidad de quienes gustan y registran el buen arte taurino porque posee el secreto del silencio, de la lentitud y del temple.

 … Paquito Muñoz nos vino pronto. Me deja la creencia de que le falta cuajarse… no ostenta sino un año de alternativa y ha tenido mala suerte con el ganado… pudimos vislumbran sin embargo que posee condiciones para llegar más lejos.

… El valor de Velásquez se nos borra en el embarullamiento de su toreo. Los conocimientos de García se nos pierden en la mediocridad de su ejecución. Y Montani, quiso suprimir la cordialidad del paisanazgo con la más estrepitosa bronca de la temporada.

De esta temporada opaca que se borronea ya en el recuerdo, salvándola como rayos que penetran en la niebla, la maestría de Conchita, la vergüenza, valor y el volapié de Rovira y la corrida de La Punta.”

Poco tiempo duró esta plaza de toros Monumental de Chaca Ríos como recinto taurino, nunca conectó en la sensibilidad ni en el gusto de los exquisitos aficionados taurinos de Lima. La fuerza de la costumbre, que forma la tradición, la historia y la trayectoria del viejo coso bajopontino, hizo que los asistentes a las corridas de toros no acudan a los espectáculos programados.
Sobre la construcción de este coso de más de 20,000 espectadores fue centro de variadísimas polémicas, muchas de ellas en contra y pocas a favor. Con el transcurrir de los años se les dio la lógica a quienes auguraron su pronta desaparición como coso tauromáquico. Poco tiempo estuvo esta plaza de toros al servicio de la afición taurina con sus espectáculos, ya que su máximo logro fue que allí en ese coso de Chacra Ríos se celebraron ediciones de la Feria Taurina del Señor de los Milagros, ya que la Plaza de Toros de Acho por razones políticas estaba cerrada para dicha feria postinera. Además algunos detractores manifestaron públicamente que los asientos estaban muy parados e incómodos, otros sostenían que las ráfagas de viento molestaban la labor de los toreros, al final salieron con el gusto de dejar de lado la edificación como segunda Plaza de Toros de Lima.

La Plaza de Toros Monumental de Chara Ríos, aún existe en su edificación, con la misma capacidad para 20,000 espectadores. Actualmente esta totalmente techada y se ha convertido en coliseo multiusos, al cual lo han denominado como “Coliseo Amauta”, donde se dan espectáculos circenses, deportivos, musicales, cinematográficos, concursos internacionales y teatrales, actualmente todo menos taurinos.